Mi historia no empezó en un cargo. Empezó en las calles de Nayarit, cuando entendí que alguien tenía que ponerse al frente.
Mi motor siempre ha sido la familia: mis hijas, mis padres, mis hermanos, y también la comunidad entera que siento como propia. No entré al Senado a esperar favores ni a suplicar amores: vine a proteger a Nayarit con hechos.
Ver lo que he hecho →Cada iniciativa tiene un rostro, una historia, una razón. No legislo para el expediente — legislo para la gente.
Aquí hablo sin filtro. De leyes, de Nayarit, de lo que me preocupa y de lo que estoy haciendo para resolverlo.
En territorio, en el Senado, con la gente. Así es como trabajo.
"Proteger a Nayarit también significa escuchar y dialogar con su gente. Tu mensaje llega directamente a mi equipo — y los mejores los publico aquí para que todos los vean."